¿De qué murió Filipides?

La leyenda cuenta que había una batalla muy desigual, de diez mil atenienses, contra veinte mil invasores persas, en la llanura de Maratón. Los griegos habían decidido que las mujeres, niños y ancianos que quedaban en Atenas se suicidarían en masa y quemarían la ciudad antes de caer en manos de los persas. Pero, sorprendentemente, ganaron los griegos! Entonces enviaron un mensajero, nuestro amigo Filípides, corriendo a través de la llanura de Maratón, hasta Atenas, distante 42.196 km -en realidad la distancia correcta es algo inferior- , a avisarles… Dada la noticia, el mensajero cayó muerto.
Pero para no temerle al “monstruo” de la distancia larga, vamos a pensar juntos como prevenir malos momentos desde lo médico:

¿De qué habrá muerto?
Vamos a suponer que no tuviera ningún problema cardiológico.

También supongamos que estaba bien entrenado y por lo tanto no tuvo sufrimiento muscular excesivo, que hace que el músculo destruido “tape” los riñones y fallen estrepitosamente. (Tampoco es nuestro caso!!!)
Lo que puede haberle pasado, y nosotros evitaremos, es lo siguiente:

1- Se deshidrató
Asegúrense una buena hidratación los días previos, con agua a tope (hasta que el pis salga bien clarito, como agua). El día de la carrera, tomar ½ litro de líquido antes de salir. Y durante la carrera, tomar a cada rato, no esperen tener sed, calculen tomar 100 a 300 ml cada 15 minutos. La sed no es un buen indicador de la falta de agua, aquí el cuerpo no nos avisa bien.

2- Se quedó sin energía
En una media maratón no vamos a llegar a sentir el temido “muro”, que es una sensación de “no dar más”, algunos la describen como sensación de muerte inminente, confusión, debilidad extrema, y hasta alucinaciones. Se produce porque se agota hasta la última gota de glucógeno y antes de cambiar el mecanismo de provisión energético a lipólisis, se envían señales de todo tipo para que dejes inmediatamente de correr. Si uno se alimenta con bastantes hidratos la semana previa y va incorporando algo durante la carrera (gel, pasas, barritas, azúcar aunque sea), esto no pasa. También depende de la construcción de la carrera (esto es para Vero): no arrancar al tope sino que ir de menor a mayor, no quemen todos los cartuchos en los 1ros 10k. Hubo un maratonista que murió por esto (porque había hecho una dieta estrictísima la semana previa, había corrido otros 42k una semana antes y arrancó la carrera a los palos y sin glucógeno adentro)
El descanso de los días previos también apunta a esto, conservar el glucógeno.

3-Se hidrató, pero mal
Recuerden que cuando corremos perdemos no sólo agua, sino también muchas sales minerales. Si reponemos agua sin sodio ni potasio, se produce una situación peligrosísima, que hace que el cerebro se hinche, se producen arritmias de todo tipo, en fin un desastre. Si van a tomar agua mineral, que sea de la buena, SIEMPRE alternada con Gatorade o bebida deportiva casera (750 de agua, 3 sobrecitos de azúcar, un blister de aspirina de sal light, jugo de limón). También se pueden diluir partes iguales de agua y Gatorade (o similar) y llenar las cantimploritas con el brebaje.

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